Es tan fácil perder lo esencial en medio de un mundo acelerado. Es tan fácil olvidar lo realmente importante. Es tan fácil obviar las promesas más reales. Deleitarte en Dios debe ser la prioridad de todo cristiano. «Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino; […]










