Lecciones de Liderazgo en La Biblia: Saúl
Hoy conoceremos el liderazgo del rey Saúl, el primer rey de Israel, cuya característica principal fue su inseguridad. Esperamos que serie de lecciones de liderazgo en la Biblia edifique tu vida y te rete en crecer en tu cristianismo.
Su vida y acciones están registradas en los siguientes libros en el Antiguo Testamento: 1er Libro de Samuel, 1er Libro de Crónicas de los reyes. Tomaré los versos de la Biblia Nueva Versión Internacional, recordando a todos los lectores que esta serie de Lecciones de Liderazgo en La Biblia no pretenden ser disertaciones teológicas.
Saúl fue un hombre paradójico, o mejor dicho inconstante. Podía tener atributos excepcionales como líder en un momento, y en otro mostrarse como uno más del montón. Por ejemplo, esta es su descripción inicial en 1 Samuel 9:2:
«Quis tenía un hijo llamado Saúl, que era buen mozo y apuesto como ningún otro israelita, tan alto que los demás apenas le llegaban al hombro.«
Sin embargo Saúl se veía a sí mismo de esta manera:
¿Por qué me dices eso? —respondió Saúl—. ¿No soy yo de la tribu de Benjamín, que es la más pequeña de Israel? ¿Y no es mi familia la más insignificante de la tribu de Benjamín? 1 Samuel 9:21
Samuel (cuyo liderazgo conoceremos en una próxima entrega) fungía como juez, sacerdote y profeta. Recibió indicaciones directas y precisas de Dios para ungir y proclamar rey a Saúl (1 Samuel 9:16).

Análisis
Hay varios aspectos que podemos extraer de este caso, como análisis de esta lección de liderazgo:
- Saúl ante su proclamación: Se escondió. Lejos de reflejar humildad (como tal vez alguno pudiera pensar), esta actitud demostró serios problemas de autoestima. A pesar de saber que fue escogido para reinar, se sentía inferior a los demás.
Entonces fueron a buscar a Saúl, pero no lo encontraron, de modo que volvieron a consultar al Señor:
—¿Ha venido aquí ese hombre?
—Sí —respondió el Señor —, pero se ha escondido entre el equipaje.
Fueron corriendo y lo sacaron de allí. 1 Samuel 10:20-24
Esto dio una reacción automática adversa de una parte de quienes ahora estarían bajo su reinado:«Pero algunos insolentes protestaron: «¿Y éste es el que nos va a salvar?» Y fue tanto su desprecio por Saúl, que ni le ofrecieron regalos.» 1 Samuel 10:27
- Saúl ante sus temores: Demostró un liderazgo pobre en los momentos que su carácter debía dominar su ser. Tuvo inseguridad en los retos que, como rey, pudo haberlo catapultado a mayor respeto de sus súbditos.
- Ante Goliat: Saúl mostró de una forma natural su cobardía en público. Cuando debió mostrar valentía y gallardía.
«Goliat se detuvo ante los soldados israelitas, y los desafió: «¿Para qué están ordenando sus filas para la batalla? ¿No soy yo un filisteo? ¿Y no están ustedes al servicio de Saúl? ¿Por qué no escogen a alguien que se me enfrente? Si es capaz de hacerme frente y matarme, nosotros les serviremos a ustedes; pero si yo lo venzo y lo mato, ustedes serán nuestros esclavos y nos servirán.» Dijo además el filisteo: «¡Yo desafío hoy al ejército de Israel! ¡Elijan a un hombre que pelee conmigo!». Al oír lo que decía el filisteo, Saúl y todos los israelitas se consternaron y tuvieron mucho miedo.» 1 Samuel 17:8-11
- Ante David: Saúl se comportó como un perdedor, utilizó la envidia como motivador de sus acciones.
Cualquier encargo que David recibía de Saúl, lo cumplía con éxito, de modo que Saúl lo puso al mando de todo su ejército, con la aprobación de los soldados de Saúl y hasta de sus oficiales.
Ahora bien, cuando el ejército regresó, después de haber matado David al filisteo, de todos los pueblos de Israel salían mujeres a recibir al rey Saúl. Al son de liras y panderetas, cantaban y bailaban, y exclamaban con gran regocijo:
«Saúl destruyó a un ejército,
¡pero David aniquiló a diez!»
Disgustado por lo que decían, Saúl se enfureció y protestó: «A David le dan crédito por diez ejércitos, pero a mí por uno solo. ¡Lo único que falta es que le den el reino!» Y a partir de esa ocasión, Saúl empezó a mirar a David con recelo. 1 Samuel 18:5-9
- Ante Goliat: Saúl mostró de una forma natural su cobardía en público. Cuando debió mostrar valentía y gallardía.
- Saúl ante sus fracasos: Su mayor fracaso, «la desobediencia«. Saúl fue un hombre dominado por sus emociones y su orgullo exacerbado con el cuál pretendía esconder su inseguridad. Esta desobediencia manifiesta lo llevó a no acatar las instrucciones que Samuel le diera, instrucciones que provenían de Dios directamente.
«La palabra del Señor vino a Samuel: «Me arrepiento de haber hecho rey a Saúl, pues se ha apartado de mí y no ha llevado a cabo mis instrucciones.»…
Samuel respondió:
«¿Qué le agrada más al Señor:
que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios,
o que se obedezca lo que él dice?
El obedecer vale más que el sacrificio,
y el prestar atención, más que la grasa de carneros.
La rebeldía es tan grave como la adivinación,
y la arrogancia, como el pecado de la idolatría.
Y como tú has rechazado la palabra del Señor,
él te ha rechazado como rey.»……—¡He pecado! —respondió Saúl—. Pero te pido que por ahora me sigas reconociendo ante los ancianos de mi pueblo y ante todo Israel. Regresa conmigo para adorar al Señor tu Dios.» 1 Samuel 15
- Saúl ante la gente: Israel en ese período era guiado por La Torá, la cuál debían obedecer desde los tiempos de Moisés. Aquí estaban sus principios de vida, tanto morales como espirituales. Saúl no solo desobedeció estos, sino que peor aún, justificó su desobediencia. Lo que incidiría en el pueblo directamente. Mostró su peor actitud y su mayor debilidad cuando fue destituido como rey, ya que pretendió «esconder» esta situacion . Le interesó más «lo que la gente dijera» que mostrar un carácter intachable y comportarse como un hombre recto cuando comete un error, o sea admitir y corregir.
Tú has rechazado la palabra del Señor, y él te ha rechazado como rey de Israel.
…—¡He pecado! —respondió Saúl—. Pero te pido que por ahora me sigas reconociendo ante los ancianos de mi pueblo y ante todo Israel. Regresa conmigo para adorar al Señor tu Dios. 1 Samuel 15
Estuvo en el puesto gracias al poder que llegó a tener. A pesar de haberse mantenido por años como dictador-autócrata, perdió el respeto del pueblo y por ende, su autoridad.
Desde los tiempos de antaño, antes de la democracia, antes de los Derechos Humanos, la gente ha deseado ser liderada por personas con características especiales (como carisma o fuerza de voluntad), pero también por líderes de carácter, creíbles, certeros, generosos, valientes… y Saúl no tenía estas cualidades.
Hoy, en pleno Siglo XXI, podemos ver líderes -políticos, sociales, deportivos, empresariales- con mucho poder -económico, militar, intelectual- pero sin el carácter, sin integridad, sin moral, que las mayorías esperan y ciertamente, necesitan. Por lo general líderes que esconden (o pretenden esconder) su inseguridad y falta de carácter.
En las lecciones de liderazgo en la Biblia podemos ver que el liderazgo requiere ser construido sobre el carácter y no sobre la fuerza.
Por Engelbert González










2 comentarios en «Lecciones de Liderazgo en La Biblia: Saúl»
Me gustaria Saber si tiene libros sobre liderazgos.. ministerial
¡Hola Silvia! El año que viene saldrá mi primer libro. Te notificaré. Bendiciones.
EGP